viernes, 28 de mayo de 2010

Un equipo con problemas: la oscura historia de Estudiantes de La Playa

Acá empieza la historia de Estudiantes De La Playa, un equipo con un pasado que prometía y un presente que mueve los dedos pidiendo el cambio. Luego de un campeonato pasado bajo en nombre de Banfield, que mostraba una evidente evolución de su equipo antecesor, Holanda, el team fue rebautizado con el nombre de Estudiantes y parece haber caído en un pozo de excesos, como resultado de su vertiginoso y meteórico ascenso al estrellato la temporada pasada.

Según fuentes que pidieron mantenerse en el anonimato por miedo a represalias mafiosas, todo indicaría que la decandencia de estos astros del balonpié comenzó a mediados de la temporada pasada, al ver cómo, ante los resultados favorables, y el aumento de la fama y la atención por parte de los medios les abría el acceso a un mundo de placeres terrenales y excesos mundanos que provocaron una importante merma en su rendimiento deportivo, sumergiéndolos en un pozo depresivo que los llevaría a experimentar con estupefaciéntes para evadirse de su triste realidad.

Las mismas fuentes que nos proveyeron esta información, señalan a Nicolás Fiocca, ex-volante central, actual volante por derecha de equipo, como la oveja negra, la manzana pordrida, quien introdujo los vicios a sus compañeros. Se comenta porlo bajo en los pasillos de la AFA que desde mucho tiempo antes de integrar la escuadra, arrastraba una seria adicción a los servicios sexuales de prostitutas de países fronterizos.

Se sospecha que al aumentar su cuenta bancaria por los éxitos deportivos, no vió techo a las posibilidades de contar con los servicios de una o más de éstas trabajadoras del sexo a la vez, una o más veces por día. Como es de esperar, sus piernas no resistieron en trajín de tanto desgaste y en la cancha se lo veía penar, buscando aire, definiendo como si la descarga energética previa al partido en habitaciones de mala muerte de los pirigundines de los bajofondos porteños, hubiese consumido toda capacidad de pensar. En los vestuarios, sus compañeros comentaban por lo bajo que por momentos parecía tildado, babeaba y balbuceaba sonidos idescifrables.

Pero la génesis de la debacle de este equipo no radica solo en la figura de Fiocca. Desde antes de entrar al equipo, tras bambalinas, nuestras fuentes reservadas revelaron otro virus enquistado en el círculo cercano al team que ejercía su mala influencia. Martín Wittmann, a mediados de la temporada pasada comenzó a contaminar el ambiente del vestuario con sus aspiraciones políticas, involucrando a las estrellas de la escuadra en hechos de dudosa moralidad para beneficios políticos propios, para garantizarse el ascenso en su carrera política dentro del peronismo.

Es vox populi que Martín Wittmann es una figura nefasta, dentro de las filas jóvenes del partido peronista, que ha serruchado pisos a varias figuras históricas del partido para lograr hacerse visible. Se comenta que maneja una fuerza de choque, cuyas filas se encuentran en plena expansión, en la zona de Lomas de Zamora, liderada por barrabravas de Temperley. Según investigaciones de fuentes fidedignas, Wittmann estaría aspirando a la presidencia del club celeste para ampliar su influencia en la zona, y una vez ganada esta posición, exigiría el manejo de los planes sociales del partido lomense, para tener cautiva a una gran masa de votantes e integrantes de su turba piquetera.

La relación de esta figura corrupta con Estudiantes De La Playa comienza a mediados del año pasado. Wittmann habría observado una oportunidad de aprovechar la creciente notoriedad de las figuras del equipo sensación del torneo para hacerse ver y subir sus indicadores de imágen en los barrios. Habría ofrecido dinero malhabido a varios integrantes del equipo para mostrarse con él en diversos enventos. Se comenta que en esas ocaciones, y teniendo en cuenta el turbio círculo en el que se mueve esta figura oscura, los jugadores del equipo conocieron las drogas, el alcohol, los excesos y la noche.

Su inclusión en el equipo se explica símplemente, pero no de manera poco indignante. Fuentes cercanas al equipo han revelado que en épocas previas al inicio de la pretemporada preparatoria para el presente campeonato, en plena época en que la cúpula de dirigentes se encontraba en negociaciones del líbro de pases, Wittmann recibió un informe de medición de imágen de figuras políticas en su despacho en el Ministerio de Planificación de la Nación. Dicho informe lo ubicaba en un tercer lugar, detras de Daniel Scioli y Francisco De Narváez, competencia directa suya en las internas peronistas. Su asesor de imágen le recomendó tomar cartas en el asunto inmediatamente, orientándose a proyectar una imágen jóven, atlética, deportiva.

Esta tarea se vió complicada a simple vista para el pretencioso y jóven político, ya que la función pública, la interna partidaria y el manejo de fuerzas piqueteras cuasi-mafiosas habían ocasionado que dejara de cuidar su físico. Las revistas del corazón, como Gente, Pronto y Pararazzi comentaban sobre su incipiente panza cervezera. Todo parecía nublarse en el panorama politico para Wittmann, hasta que recordó sus contactos con el equipo sensación del último torneo, Estudiantes De La Playa.

Cuando fue a hacer el estudio de campo de la situación, el panorama no pudo haber sido más favorable, había abierto sus puertas tiempo antes sin haberse dado cuenta. Los integrantes del equipo se encontraban en pésimo estado físico por los excesos a los que él los había introducido. Varios de ellos se encontraban reciéntemente llegados de sus vacaciones, donde no habían visto la luz del día debido a sus excesivas y lujuriosas salidas nocturnas, amaneciéndo de tarde con dos o tres prostitutas menores de edad juntas y varios tipos de drogas esparcidas por sus cuartos de hotel. Su miseria fue su oportunidad. Su pésimo estado físico, al lado de los drogodependientes de los jugadores del club, era eximio, y encontró su lugar en la saga central, por la vacante dejada por Gustavo, quién abandonó el equipo al final de la temporada por sentirse asqueado por sus compañeros de equipo.

Hoy en día, y teniendo en cuenta la drogodependencia de sus compañeros de escuadra, Martín Wittmann es la estrella de la defensa de Estudiantes de La Playa, figura inamovible de la saga central. Sus ambiciones políticas y falta de escrúpulos han dado sus frutos, lamentablemente, consiguiendo que su figura escalace a las primeras posiciones de las encuestas de imágen política.

Estas actitudes le han valido críticas de varias figuras dentro del partido, como la naciente figura de la izquierda peronista, Nicolás Loguercio, quién ha manifestado su solidaridad con los integrantes del equipo, su repudio a las actividades manipuladoras de Wittamnn para con los malogrados deportistas, calificándolo "Gorila encubierto". "Me da asco este puto de mierda, lo vamos a ir a buscar con toda la JotaPé y lo vamos a llevar a visitar a Arambúru, el General debe estar revolcándose en su tumba cada vez que se hace llamar peronista este. Viva Perón! Muerte a la derecha! Viva la revolución! Muerte a Wittmann!".

Esta ha sido el comienzo de la historia acerca de cómo un equipo de sanos, jóvenes y entusiastas deportistas, fue llevado lentamente al fracaso, a los excesos por el éxito repentino, las luces, la frivolidad e intereses políticos de figuras oscuras e inescrupulosas. En las sucesivas entragas de este blog ampliarémos esta información, que debió ser comunicada por este medio independiente por negarse las grandes empresas multimediáticas a difundirlo, por tocar sus intereses económicos y políticos, como los de sus benefactores en el gobierno.

Si nada nos pasa, si seguimos vivos, si escapamos a la mafia detras de este caso, nos vemos en la próxima entrada de "Estudiantes De La Playa".

2 comentarios:

  1. es muy bueno dro aguante estudiantes de la playa ojala mañana juguemos.
    quiero mas descripciones del equipo nos vemos

    juan

    ResponderEliminar
  2. Yo no quiero decir nada, pero tengo material que implica y corrobora tus dichos sobre fiocca.

    genial esto, un abrazo!

    ResponderEliminar